Entrevista | María Martín Barranco Premio "Comadre de oro"
"Yo era la fan número 1 de la RAE, pero se desmontó mi fe y me salió la furia de la conversa"
"La división del feminismo es irreal, es un caballo de Troya clásico", afirma esta experta en lenguaje con perspectiva de género que lleva años haciendo ver cómo las palabras y sus significados no son neutros

María Martín Barranco. / Lne

El jueves 27 de febrero la granadina María Martín Barranco estará en Gijón "clavaíta como un reló" para recoger el premio de "oro" de la Tertulia Les Comadres que, dice, "pasearé con orgullo por toda España". Porque es "el que más ilusión le puede hacer a cualquier feminista", asegura esta abogada en ejercicio, experta en Intervención Social con Perspectiva de Género y en medios de comunicación. Ensayista con obras de referencia para hacer ver cómo las palabras y sus significados no son neutros, ayer tiró de oficio para recodar que la RAE decía hasta más o menos 2023 que comadrear era "Dicho en especial de las mujeres: Chismear, murmurar". Ahora esa entrada en el diccionario ya se ha cambiado y ha dejado de ser solo cosa de mujeres "pero sigue siendo, ‘chismear, murmurar. Charlar, conversar, generalmente de cosas sin importancia’". Ella añade que "‘las cosas sin importancia’ para los hombres y que nos definen desde hace siglos para nosotras son vida y libertad".
-Recién se han entregado en su tierra los "Goya" y hay quien lo celebró menos que usted la "Comadre de oro".
-A los "Goya" yo no les he hecho ningún caso. Pero este premio... Solo con la nominación ya estaba feliz; estaban ahí todas las grandes y nunca te esperas verte en una lista así. Estoy loca de contenta.
-¿El término "comadre" ya estaba en su radar o lo incorporará a partir de ahora?
-Es una palabra que por lo menos está en mi órbita desde 2019, cuando escribí "Ni por favor, ni por favora". Ahí hice un rastreo del diccionario para ver, no tanto las palabras sexistas ya que esas son casi todas, sino la asimetría de trato que se producía entre palabras que tenían que tener una definición semejante. Comparé muchas para ver qué contaban de las mujeres y qué de los hombres. Y ahí salió "compadre" y "comadre" y su desigualdad. Desde entonces la utilizo con mucha alegría para ponerle sustancia a ese "hablar sin importancia", y que cambien la definición.
-Le ha dedicado al premio "a las "feminancys de mi vida".
-Sí. Detesto tanto la palabra "feminazi", de la que Pérez Reverte se vanagloria haber importado desde el Reino Unido, que cuando me la lanzan utilizo como alternativa que soy "Feminanancy", o sea, una feminista de la generación "Nancy". Y hasta mis seguidoras que no saben nada de esa muñeca porque son de la generación "Barbie" han recuperado el concepto para reivindicar que no nos lo vamos a tomar como algo ni bueno, ni malo. Lo mejor es hacer como que no existe.
-Su último libro es "La desfachatez machista". Y en Asturias un diputado de Vox ha dicho en sede parlamentaria que el feminismo es una doctrina tóxica y supremacista. Y que las clases de coeducación son "chochocharlas". ¿Cómo lo ve?
-Sobre este tipo de seres he reflexionado muy a fondo en ese libro. Las "chochocharlas" son variantes de un discurso muy reproducido que viene a decir que el femimismo no sirve para nada, es supremacista… Casi entiendo que se diga como estrategia política, pero el problema serio está en quien se lo cree.
-¿Hay que llegar a tanto en el activismo como para reivindicar ‘miembros’ y ‘miembras’?
-Si me hubiera preguntado por "portavoz y portavoza", ahí hubiera tenido mis dudas. Pero en el caso de miembro y miembra es más fácil. Es una evolución que se produce de manera repetida en la lengua española con montones de palabras. Como cliente y clienta. Con miembro estamos en esa evolución y en un momento privilegiado para ver si hay una cantidad suficiente de gente que adopta con naturalidad "la miembra", o no. Yo la utilizo porque cuando esta polémica se destapó estaba en México y allí todo el mundo la usaba con normalidad. En todo caso yo no soy una "enfadica" y creo que lo que caracteriza mi trayectoria profesional es que esto de la lengua me lo tomo con humor y lo intento explicar con humor. Tengo claro que la lengua es algo tan íntimo que produce unas resistencias feroces y no puedes atacar las resistencias continuamente sin perder toda la energía. Solo quiero que la gente sepa que yo construyo el mundo que quiero también con las palabras.
-¿Recuerda cuál fue esa primera expresión o uso del lenguaje donde vio reconocida la desigualdad?
-Siempre he tenido pasión absoluta por los diccionarios. En la escuela me llamaban "la diccionario". Si me aburría, cogía uno y me ponía a leer. Era la fan número uno de la RAE; para mí era palabra de Dios. Pero por mi trabajo en el ámbito del Derecho un día tuve que fijarme en el lenguaje no sexista. Y yo ni sabía qué era eso. Al empezar a revisar el trabajo de muchas compañeras que habían investigado sobre la desigualdad en el diccionario me encontré con una obra que desmotaba mi fe por la RAE . Y me dio la furia de la conversa. Y ya no he parado de investigar este tema.
-No renuncia a hacer humor feminista en las redes, con el peligro que supone. ¿Por qué se arriesga?
-Las redes se han convertido en un lodazal. Pero quienes hacemos activismo feminista en internet mucho antes del furor de las redes sociales -en los blogs, foros, o el inicio de facebook- ya sufríamos ese lodazal. A mí el odio de ahora me ha pillado muy entrenada y con muchas estrategias para evadirme y saber protegerme. Me han amenazado miles de veces, sí. Pero también creo que contar las cosas de otra manera y no dejarse arrastrar crea escuela. Por eso estoy ahí, resistiendo.
-¿Por qué el feminismo que antes era un pegamento que unía ahora parece que desune?
-Cuando el Tren de la Libertad arrasó en España, ponerse en frente era muy difícil. Así que lo que ha hecho el sistema es meterse dentro e intentar hacer pasar por discurso feminista cosas que no lo son. Es un caballo de Troya clásico y no lo hemos descubierto nosotras, tiene dos mil años de antigüedad. Pasará el ruido.
- Un hostelero de Gijón será indemnizado por el Ayuntamiento con más de 15.000 euros por tener que cerrar durante 53 días su local debido a las obras de un carril bici
- El 'sinhogarismo' del plan de vías, una 'preocupación evidente
- El hotel de lujo, primer complejo de cinco estrellas de Gijón, pendiente de la venta del edificio de Sanidad Exterior
- Apagón en el centro de Gijón: las calles se quedan a oscuras
- Un ambicioso proyecto para el barrio de El Llano: el plan para la Escuelona suma siete 'islas' con verde y plataforma única
- Luto en el Hospital de Cabueñes por el fallecimiento del médico Joaquín Bertrand
- El autor del crimen de la inmobiliaria de Gijón reconoce que mató a la víctima: 'Pensaba en él todos los días; llegó a abusar de mi mujer
- La mujer del autor del crimen de la inmobiliaria de Gijón niega que fuera abusada por la víctima: 'Mi marido nunca me creyó