ASAJA y COAG avisan de trabas municipales para proteger fincas del lobo

Mariola Riera

Mariola Riera

Oviedo

ASAJA y COAG han alertado de los problemas de muchos ganaderos para cerrar sus fincas y evitar ataques del lobo y demás fauna silvestre, una situación que han trasladado a la Dirección de Ordenación del Territorio de Asturias. Para tal actuación pueden disponer de ayuda, si bien para certificarla es necesario contar con la licencia municipal de obras para colocar los cierres, que deben tener una altura mínima de 1,6 metros. "El problema es que la normativa urbanística de algunos municipios para la colocación de cierres con usos agrícolas y ganaderos permite una altura máxima de 1 metro", dicen las organizaciones. El problema se da, por ejemplo, en Cangas del Narcea y Tineo.

ASAJA y COAG piden al Principado que "realice todas las gestiones necesarias para que se pueda subsanar este problema y que en todos los casos en que se cierren fincas para prevenir los ataques de la fauna salvaje haya uniformidad de criterios".

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