El cineasta moscón Julio de la Fuente recogió este miércoles el cariño y admiración de vecinos y amigos en un sencillo pero sentido acto de reconocimiento durante el que se inauguró una sala dedicada a su producción cinematográfica. El lugar que la acoge es uno de los más emblemáticos establecimientos hosteleros de Grado, la cafetería Las Palmeras, en el centro de la villa, justo al lado de donde antaño estuvo el desaparecido Cine Rada. Por ello, qué mejor lugar para homenajear a De la Fuente que este, pensaron los actuales responsables del café, Sandra Fernández y José Luis Miranda, que se lo propusieron al director.