En Villaviciosa florecen varias especies de orquídeas silvestres que llaman la atención por su delicada belleza, curiosas formas o exóticos colores. Unas elegantes flores que, normalmente, crecen entre los meses de abril a julio, adornando bosques, praderas e, incluso, los bordes de caminos y carreteras. Pero este año el invierno ha deparado una sorpresa. En febrero, en plena estación fría, docenas de ejemplares de la llamativa orquídea Barlia robertiana han hecho su aparición junto a la playa de Rodiles. Esta especie, una de las más vistosas, se caracteriza por su grueso tallo, que puede alcanzar entre 15 y 80 centímetros de altura, y por sus grandes flores de tonos que van desde el rosa claro hasta el morado intenso. Además, los ejemplares desprenden un intenso aroma.
Guillermo Cadavieco, vecino de la zona y habitual paseante de la ruta entre las playas de Rodiles y Misiego, se mostró sorprendido al descubrir estas orquídeas en pleno febrero. "Vengo casi a diario a pasear y me ha llamado la atención que, a pesar de las bajas temperaturas de las últimas semanas, estas orquídeas ya hayan brotado y florecido. Se ven en grupos de cuatro o seis, incluso en la zona dunar", señala. "Con el cambio climático, la naturaleza parece haberse vuelto loca", añade este aficionado a las flores, quien reconoce profesar una especial admiración por las orquídeas.