Entrevista | Ovidio Zapico | Diputado regional y coordinador de IU en Asturias
"Todo lo que queremos combatir estuvo en la órbita de Juan Cofiño"
"Pretendemos mandar en el ámbito industrial o del medio ambiente para romper la alianza que existe entre la derecha empresarial y el PSOE"

Ovidio Zapico, en el Campo San Francisco, en Oviedo. | David Cabo / DAVID CABO

Ovidio Zapico (Laviana, 1971) responde pausadamente, pero tiene claros los mensajes: primero, que no habrá gobierno autonómico de coalición con el PSOE si este no accede a que IU tenga el control de consejerías económicas; segundo que de haber acuerdo debe ser antes de las generales. Repite como un mantra la necesidad de romper "la alianza del PSOE con la derecha empresarial y económica" y advierte que sin acuerdo no peligra la investidura de Barbón pero éste tendrá que pelear ley a ley cada decisión.
–¿Hay negociación abierta con el PSOE para el gobierno?
–Negociación formal no. Hay algún contacto, incipiente, esporádico y, por el momento, en torno al ámbito local.
–¿Y cómo están las conversaciones en el ámbito local?
–Ahí hay una posición nítida: donde haya un voto necesario de IU para evitar que gobierne la derecha, ese voto va a estar. Y luego, hay dos concejos que responden a dinámicas locales, Lena y San Martín del Rey Aurelio.
–¿Qué ocurre?
–Que sí puede haber una alteración de las mayorías de progreso. En Lena esa situación la ha resuelto el PP al decir que no se va a sumar a una iniciativa entre el PSOE y Compromiso para ocupar la alcaldía, que corresponde a IU. En San Martín la realidad es más compleja. Hay que esperar.
–¿El PSOE les ha dicho que si no gobiernan los socialistas en San Martín se condiciona el acuerdo regional?
–El PSOE prioriza mucho San Martín. Pero yo creo que todas las cuestiones locales hay que circunscribirlas a la realidad local. Lo que sí supondría un problema es que nosotros facilitáramos un gobierno de derechas allí y eso no va a ser así. Todo lo demás es ruido.
–¿Con qué condiciones llega IU a la negociación regional?
–Las que manifestamos en la campaña. Queremos transformar Asturias y para ello tenemos que tener capacidad de decisión en el gobierno. Un gobierno que ha de ser plural, compartido y reformista. Que rompa esa alianza que hasta ahora existe entre la derecha empresarial y el partido socialista. Esa sí ha sido la coalición de facto que ha mantenido el PSOE. Todo eso solo se rompe si nosotros tenemos acceso al corazón del gobierno, que son las áreas productivas. O eso se acaba o no entraremos a gobernar en coalición.
–¿Y cuáles son?
–Solo veo dos, salvo que nos indiquen alguna otra: la industrial y la medioambiental, o el ámbito de la ordenación del territorio.
–Es decir, tener una de esas consejerías.
–Efectivamente, tener la capacidad de poder mandar en el área industrial o el medioambiental para iniciar procesos de transformación en Asturias y de ruptura de esa alianza con la derecha empresarial. Cualquiera de las dos ayudaría a romper ese cinturón.
–¿En qué se manifiesta la alianza PSOE-empresarios?
–Esa derecha empresarial, con un grupo parlamentario que ya no estará, Ciudadanos, impuso una agenda legislativa regresiva. Y eso se ha manifestado en la ley de procedimientos abreviados de los entes que controlarán los fondos europeos y en la ley de calidad ambiental. Apoyándose en esa aritmética variable que ya no existe se propiciaron dos leyes regresivas que hay que superar.
–¿Derogar, reformar?
–Nuestra propuesta inicial en torno a la ley de calidad ambiental sería su derogación. Pero en política no puede haber líneas rojas en ninguna dirección, y una de ellas lo sería el inmovilismo del PSOE diciendo que esa ley no se toca. Queremos equilibrarla. Esa ley se aprobó sin siquiera consultarnos. No podemos gobernar con ella, convertida en un terreno vedado, y eso es lo que pretende el sector del PSOE vinculado a esa derecha empresarial. En cuanto a la ley de procedimientos abreviados, con la reforma de algún capítulo sería suficiente.
–¿Cuál?
–Nos causó sorpresa que se establezca a las Cámaras de Comercio como entidades certificadoras de los proyectos subvencionados con los fondos de reactivación. El control tiene que ser público.
–Esas reformas tenían como objeto reducir la burocracia…
–Nosotros queremos reducir la burocracia que afecta a las personas. Por eso propusimos la declaración responsable para cuestiones sociales y se nos dijo que no era necesario. Pero en Asturias hay personas que no cobraron la ayuda al alquiler de 2021 o que pasan tres años de espera para que se valore la discapacidad. Y tenemos ganaderos que esperan demasiado para que se les paguen daños de la fauna salvaje. Tenemos un problema grave. También con la contratación de cooperativas forestales, claves en una política para asentar población y una de las patas de la lucha contra los incendios forestales. Hay mucha guerra contra la burocracia más allá de las incomodidades de los empresarios.
–Han insinuado que ustedes pueden ralentizar la economía.
–No tenemos vocación de entrar a un gobierno para combatir a los empresarios. Ni para combatir a la FADE, ni a las Cámaras. Queremos lograr ese proceso de transformación y cambio, que debe cimentarse en la escucha de más sectores que ahora están quedando fuera. No se trata de gobernar contra los empresarios, pero sí con ellos y otros más.
–¿La salida del gobierno del vicepresidente Juan Cofiño es condición para el acuerdo?
–En absoluto. No basamos esto en cuestiones personales, sino políticas. No hay aversión hacia ninguna persona, pero todo lo que combate IU y queremos transformar estuvo en la órbita de Cofiño. Eso queremos combatir, sus políticas. Si hay un acuerdo con el PSOE sobre cómo superar las alianzas que tuvieron con la derecha empresarial, no tenemos nada que decir sobre personas.
–¿Está obligando al PSOE a elegir entre ustedes o Cofiño?
–Imagino que el PSOE ya analizó que el escenario es bastante diferente al de la pasada legislatura. La aritmética es otra. Nosotros ya hemos dicho que garantizamos la investidura de Adrián Barbón y que no hay nada que negociar ahí, así que ni Diego Canga (PP) ni nadie de Vox se haga ilusiones. Eso está fuera de discusión. Pero el PSOE tiene ahora la responsabilidad de liderar, pero de verdad, no como con la reforma del Estatuto. Debe demostrar que es la fuerza que ganó y conformar una nueva estabilidad. Nosotros estamos dispuestos a dársela, pero asumiendo responsabilidades.
–¿Por qué?
–Para iniciar un proceso de reformismo, el que ya encarna Yolanda Díaz en España. Eso queremos trasladar a Asturias. El PSOE debe elegir entre tener un gobierno fuerte, estable y que genere transformación o pasar una legislatura buscando apoyos concretos a situaciones concretos.
–¿En qué papel queda Podemos en toda esta ecuación?
–Podemos está llamado a un papel como actor y con un voto clave para sumar 23 diputados. Barbón debe decidir su aportación. Es un sumando más.
–¿Cree que las negociaciones deben incluir a Podemos?
–Eso lo tiene que liderar el PSOE. Si no se consigue, se dilapidaría un mensaje clave para la campaña de las generales. Deberíamos llegar a ellas con un gobierno plural de la izquierda, para acudir con fortaleza.
–¿Cuál es el plazo para esas negociaciones?
–La constitución del Pleno de la Cámara es el 26 de junio. Barbón ha agotado el plazo máximo. Tendrá dos meses para la investidura, pero creemos que debe resolverse antes para no derrochar un posible mensaje: el de tener un gobierno compartido de progreso, que iniciará el cambio de época que no se produjo la pasada legislatura, con reformas al estilo de las que hace Yolanda Díaz en Madrid. No creo que ella sea la imagen de una izquierda radical. Esos mismos parámetros los tiene Convocatoria por Asturias, nadie nos ve como una amenaza. Daremos estabilidad a Asturias, pero rompiendo ese cinturón de la derecha empresarial que atenaza al PSOE. Los socialistas no pueden por la mañana acordar con la derecha económica y por la tarde pedir un gobierno de izquierdas que bloquee a la extrema derecha.
–¿En un gobierno de coalición como el que propugna sería posible la instalación de Amazon, el acuerdo con Arcelor o la llegada de nuevas empresas?
–Sería posible con cualquier empresa que sepa que en Asturias hay una legislación laboral, que hay algo que se llama convenio colectivo y que acepte las reglas democráticas que votamos todo. En cuanto a la cuestión medioambiental, necesitamos mucha pedagogía y mano con las empresas para ayudarlas a entender el proceso de transformación hacia una industria más verde, más sostenible, más eficiente y que sí o sí supone el futuro de Asturias.
–¿Cómo quiere IU conformar Sumar en Asturias?
–El espacio nos vendrá conformado del ámbito federal. Esto es muy importante, es una negociación a nivel del Estado.
–¿Teme que acabe en una lucha por puestos?
–El proyecto sale adelante y lo que importan son las políticas. Yolanda Díaz será un referente para frenar a la extrema derecha y además conjura el peligro de concentración de voto en el PSOE: tendrá a su izquierda un colectivo no radical.
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