Para emprender hay donde aprender y recibir ayuda

El 10% de los estudiantes de Asturias (12.193) pasaron en el curso anterior por los programas de Educación Emprendedora de Valnalón; en el Banco de Ensayos trabajaron 46 personas en 39 proyectos y la mitad se constituyó como empresa

Para emprender hay donde aprender y recibir ayuda

Para emprender hay donde aprender y recibir ayuda / LNE

La sociedad asturiana no puede presumir de emprendimiento. No está en el ambiente ni en el vocabulario corriente. En 1995 los niños de Primaria creían que "los emprendedores" eran una cosa para el pelo, recuerda Marta Pérez, gerente de Valnalón, que presenta en este artículo los mecanismos de ayuda que puede encontrar una persona con una iniciativa y actitud para llevarla adelante, más los que han creado para enseñar a emprender

El Oficio de Emprender, porque sí, emprender es un oficio que se debe aprender, y la escuela es un buen lugar para comenzar.

Hablar de emprendimiento es hablar de una actitud hacia el cambio, que nos acompañará a lo largo de nuestra vida, un proceso en el que algunas personas se convertirán en empresarias. Las estadísticas dicen que para tener una sociedad próspera, económicamente hablando, debemos tener un 20% de empresarias y empresarios. Es frecuente escuchar ¿por qué hablamos de emprendimiento y no de empresarias o empresarios? Porque no todo emprendimiento se transforma en una empresa.

La actitud emprendedora fomenta que las personas puedan desarrollar capacidades como la iniciativa, la asunción de riesgos o el trabajo en equipo entre otras. La actitud emprendedora en el contexto laboral complejo que nos ha tocado vivir, (con nuevos retos tecnológicos, sociales y ambientales), se debe convertir en la actitud fundamental para la empleabilidad, tanto por cuenta ajena como propia.

Por eso en nuestra sociedad tenemos personas emprendedoras que participan y dirigen ONGs, también son activistas en asociaciones de todo tipo o trabajan en empresas como si fueran propias. Por todo, el emprendimiento es importante y hay que generar entornos que faciliten que las personas puedan desarrollar sus competencias, innatas o adquiridas, para tener un territorio emprendedor vivo, comprometido y sostenible.

El emprendimiento se hace empresa

Si el emprendimiento, a partir de ahora hablaremos del que se convierte en empresa, es un oficio ¿qué hacer para que este oficio complejo se desarrolle en las mejores condiciones? Desde Valnalón pensamos que hay estimular el espíritu emprendedor desde la escuela y que se debe aprender haciendo, por eso hemos puesto en marcha desde 1993 la Cadena de Formación para Emprender.

Desde Educación Infantil hasta Formación Profesional, hemos desarrollado programas que facilitan este aprendizaje con la complicidad e implicación del profesorado, a través de una metodología dinámica y participativa en la que el alumnado, progresivamente, va adquiriendo capacidades emprendedoras. En el curso 2023/2024 el alumnado participante en Asturias en los programas de Educación Emprendedora de Valnalón fue de 12.193 (un 10% del alumnado de nuestra región) de 259 Centros y con 257 docentes de 32 municipios.

Participantes en  el V Encuentro de emprendedores sociales organizado por Valnalón. |  | JUAN PLAZA

Participantes en el V Encuentro de emprendedores sociales organizado por Valnalón. / JUAN PLAZA

El Banco de Ensayos

El siguiente eslabón en nuestra Cadena de Formación para Emprender es el Banco de Ensayos (BEE), soñado durante muchos lustros y que gracias al SEPEPA (Servicio Público de Empleo del Principado de Asturias) se convirtió en realidad en el 2022.

EL BEE, es un proyecto pionero en el Principado de Asturias, que nace con el objetivo de llevar a cabo un trabajo intensivo (de más de 300 horas) por parte de las personas que participan en el programa (por el que reciben una beca), que permite testar el modelo de negocio, antes de que se ponga en marcha.

Esta herramienta prepara para analizar en profundidad las fases de validación de las hipótesis de modelo de negocio a través de metodologías ágiles; elaboración del producto o servicio mínimamente viable; testeo y evolución en el mercado.

Los datos de participación de estas 3 ediciones (2022-2024) recogen que 46 personas han trabajado en 39 proyectos, el 50% se han constituido como empresa.

El semillero de proyectos

El oficio de emprender sigue en el Semillero de Proyectos, puesto en marcha 1992, desde mi punto de vista, es la piedra angular para emprender en las mejores condiciones.

El Semillero es un espacio donde las ideas se estudian, maduran y si es posible, se crea la empresa. Por eso el trabajo de los tutores es importante para las personas emprendedoras, pues junto a ellas empezarán a poner a prueba su idea de empresa o ya su empresa, ya que también se asesora en consolidación.

Pasaron 20 años desde la puesta en marcha del Semillero y gracias a un premio pudimos diseñar nuestra plataforma VALNALONCREA, Red de Redes, que está siendo utilizada en Asturias y fuera de nuestra región.

En 2023 pasaron por el Semillero de Proyectos, 408 personas que han desarrollado 122 proyectos en creación y 17 empresas en consolidación, se han puesto en marcha 41 empresas, dedicando una media de 60 horas de dura preparación. El índice de supervivencia, a tres años (empresas abiertas en 2020) es del 76,92%.

En relación al ecosistema emprendedor público asturiano, que es accesible y dotado de excelentes profesionales, cuenta con una muy buena oferta de apoyo al emprendimiento: centros de empresas, financiación, avales, centros de investigación, internacionalización de empresas, etcétera.

Aquí muchas a veces no valoramos este ecosistema, tienen que venir emprendedores de fuera de Asturias, para hacérnoslo notar. Más de una vez nos han dicho "es que en Asturias está todo tan cerca, os conocéis los unos a los otros y lo que más destacan es que, son las entidades públicas las que se acercan a las personas que quieren emprender", esto de ser una región uniprovincial es una ventaja.

16 Centros de Empresas Públicos

Un dato a tener en cuenta de esa ventaja, es que disponemos de Centros de Empresas Públicos (en Asturias, somos 16) distribuidos por toda la geografía regional, lo que facilita la atención y cercanía en la prestación de servicios. Cuentan con despachos y pequeñas naves industriales que alojan a las empresas recién creadas, así como espacios coworking y puntos Puntos de Atención al Emprendedor (PAE) que facilitan la tramitación administrativa.

Los Centros de Empresas Públicos de Asturias, forman una red importante tanto para las empresas en su creación como en su consolidación. El primer Centro de Empresas (CEs) puesto en marcha fue en 1989, en Valnalón. Desde esa fecha hasta la actualidad, los CEs se han ido adaptando a los tiempos y a las nuevas maneras de emprender.

Una anécdota que me gusta recordar, es que para acceder a internet teníamos un cuartito bajo llave y que el coste de la conexión era estratosférico, ahora la WIFI llega a todos los rincones del Centro. Desde estos espacios públicos se asesora anualmente a 10.000 personas, ayudando a la puesta en marcha de más de 1.000 nuevas empresas.

Cuando hablamos de emprendedores/as, al menos en Valnalón, reconocemos a éstos/as, porque son personas que en una encrucijada de su vida han optado por crear su propio empleo, a veces por obligación y esperamos que las más por vocación. Empresarias y empresarios, arriesgan no solo su patrimonio y a veces su legado, sino que exponen su reputación, a veces tampoco valorada por los demás. Por eso el único consejo que voy a dar a las personas que quieran emprender o las que ya teniendo empresa quieran consolidarla, es que vayan a un Centro de Empresa. Es una herramienta que tienen a su disposición con equipos profesionales competentes, que acompañarán a las personas en el proceso y que podrán ponerles en contacto con aquellas entidades del ecosistema emprendedor asturiano que más se adecue a las necesidades presentes o futuras de la empresa.

Una historia de aprendizaje

Todo lo que hacemos por y para el emprendimiento, empezamos experimentándolo. Como buen experimento, hemos tenido errores y aciertos.

Niels Bohr (uno de los padres de la bomba atómica), decía "un experto es una persona que ha cometido todos los errores que se pueden cometer en un campo muy estrecho". Nosotros somos expertos.

En 1989 poníamos en marcha el primer Centro de Empresas en Asturias, cuando eso de "emprender" casi ni se sabía lo que significaba, tal es así que preguntando a unos niños de primaria, allá por el 1995, que eran los emprendedores, nos dijeron "eso es para el pelo".

Pronto nos dimos cuenta de que emprender era un oficio y que para ello había que desarrollar e implantar nuevas herramientas, de ahí el Semillero de Proyectos en el año 1992.

Como necesitábamos una ciudadanía emprendedora y eso se fomentaba en la escuela, en 1993, inventamos metodologías y programas para fomentar el emprendimiento en el más amplio sentido de la palabra. Empezamos la casa por el tejado hasta que nos dimos cuenta, a base de experimentación, que habría que invertir el proceso, empezar en la escuela, acompañar y ayudar a las personas que querían ser empresarias y darles espacios donde asentar y consolidar sus empresas.

Hablando de experimentación e investigación, mi admirado bioquímico Carlos López Otín, dice que el código de la vida la conforman cuatro letras: A, C, G y T, y como es natural, las llevo a mi terreno, el del emprendimiento: Actitud, Compromiso, Generosidad y Tenacidad, eso es lo que caracteriza a las personas que emprenden y consolidan empresas.

Tejer una red

En todos estos años en Asturias (empezamos en el siglo pasado) se ha ido tejiendo una red de entidades públicas que apoyan el emprendimiento, conformado un ecosistema vivo y conectado, una misma empresa puede ser beneficiaria de todas ellas (asesoramiento, ubicación, financiación, avales, internacionalización y ayudas).

Soy consciente de que a veces la persona que quiere emprender desconoce esa red y lo que pueden hacer por ella, y reitero el único consejo que me permito dar: antes de crear la empresa, acércate a un Centro de Empresas, porque te ayudará a en ese difícil y a veces heroico oficio de emprender.

Marta Pérez es gerente de Valnalón

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