Opinión | in memoriam

José Manuel Díaz Pérez

Ejemplo de compromiso de la ciudadanía activa

Estimado José Manuel:

Recibí la triste noticia de tu partida entrada la noche de este frío 7 de febrero e inmediatamente me vino a la memoria la canción "Cuando un amigo se va" de Alberto Cortez una de cuyas estrofas resulta reconfortante, porque como bien dice el cantautor cuando el amigo se va, queda un tizón encendido que no se puede apagar ni con las aguas de un río. El tizón que tu marcha nos ha dejado es el compromiso que a lo largo de tu vida has mantenido con el ejercicio de la ciudadanía activa, dando lo mejor junto con tu tocayo José Manuel Menéndez al frente del ayuntamiento de Salas.

Muchas veces hemos hablado y recordado aquellos años en los que coincidimos en la llamada Puerta del Occidente, Salas, tú en el consistorio, yo en el instituto. La apuesta que aquel grupo municipal, entonces con mayorías aplastantes, hizo por la educación pública es un ejemplo que no suele abundar en la política local, pero tú la entendiste como un servicio a las ciudadanas y a los ciudadanos salenses.

Fuiste miembro de la asociación de padres de alumnos, hoy diríamos AMPA, y gracias a tu trabajo se consiguió que el ayuntamiento de Salas aportase una subvención al transporte escolar, porque al ser un centro de BUP, enseñanzas no obligatorias, este servicio complementarios era sufragado por las familias y de este modo se atenuaba el coste al que tenían que hacer frente. Mi llegada a la dirección supuso abrir una estrecha relación con la corporación que fue todo un ejemplo de apoyo al instituto salense. Obras menores, subvención al programa de actividades complementarias y extraescolares, a las jornadas culturales que tantos años hicimos deben ser recordadas en su justa medida, pero amigo mío tus vecinos tienen que saber que gracias a ti tuvimos los carpinteros en el instituto. La dirección provincial de Educación implantó un ciclo de madera y mueble en el centro educativo de Salas y tuvo la osadía de decir que no hay dinero para dotarlo. Mi cabreo fue mayúsculo, pero quedo atenuado cuando me llamaste por teléfono y me diste tu palabra, sí, la palabra de un paisano y gracias a aquellas gestiones que hiciste personalmente tú en septiembre de 1999 arrancaron las enseñanzas de formación profesional con desembolso de diez millones de las antiguas pesetas para adquirir maquinaria y habilitar la vieja canchona como espacio para impartir estas enseñanzas, pero no quedó ahí la cosa, pues el ayuntamiento durante varios años sufragó una línea de autobús entre Salas y Pravia para acercar al alumnado de otros concejos que llegaban en tren hasta el bajo Nalón. La comunidad educativa del IES "Arzobispo Valdés-Salas" siempre estará en deuda contigo, porque es de bien nacidos ser agradecidos y reconocer el trabajo realizado en pro de la Educación. Gracias a personas como tú aquellas palabras de don Manuel Arango "Sin Educación no hay progreso" siguen teniendo vigencia, así como la frase "La educación os hará libres" que pronunció tu amigo y compañero de militancia José Manuel Menéndez en uno de los actos organizados por el instituto.

Gracias por tu amistad, aprecio y consideración. No olvido cuando me dijiste en la sala de profesores "hasta dónde vas a elevar el listón del instituto" y yo te respondí, hasta lo más alto que pueda. Querido José Manuel fue un placer compartir tantas cosas por y para Salas, tierra que ocupa un lugar en mi corazón de por vida. Un fuerte abrazo.

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