Tensiones bilaterales

Maduro llama "imbécil" a Marco Rubio por su respaldo político y militar a Guyana

El secretario de Estado norteamericano visitó Georgetown y advirtió a Venezuela que "sería un gran error" avanzar en sus reclamos soberanos en el Esequibo

Nicolás Maduro a Marco Rubio: a Venezuela no la amenaza nadie

Nicolás Maduro a Marco Rubio: a Venezuela no la amenaza nadie

Abel Gilbert

Abel Gilbert

Buenos Aires

Las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos ofrecen sucesivas señales de un empeoramiento al parecer irremediable antes de que Joe Biden abandonara la Casa Blanca y, en especial, desde la llegada de Donald Trump. A las sanciones económicas de Washington que afectan de manera sensible a Caracas se ha sumado la retórica bélica. "Por ahí sale el imbécil de Marco Rubio amenazando a Venezuela desde Guyana; a Venezuela no la amenaza nadie porque esta es la patria de los libertadores", dijo Nicolás Maduro tras la visita a Georgetown del secretario de Estado norteamericano. Frente al presidente de ese país, Irfaan Ali, Rubio dijo que "sería un gran error y una muy mala decisión" una agresión a un aliado de EE.UU.

El responsable de la diplomacia de Trump llegó a Guyana cuando Fuerzas de Defensa locales y la Armada de Estados Unidos realizan ejercicios militares conjuntos en aguas internacionales y en la Zona Económica Exclusiva del país. "Tenemos una Armada grande y puede llegar a casi cualquier lugar, a cualquier parte del mundo. Y tenemos compromisos vigentes con Guyana", recordó. La advertencia de Rubio se introdujo en el corazón de la disputa bilateral entre Venezuela y Guyana por el Esequibo, un territorio de 160.000 km2 que es muy rico en petróleo y recursos naturales que Caracas no solo reclama para sí en términos retóricos: lo ha incluido en el mapa oficial y el 25 de mayo, en las elecciones para gobernadores, también estará en juego un cargo en esa región en litigio. Días atrás, un buque militar venezolano irrumpió en sus aguas y navegó cerca de los barcos de la petrolera ExxonMobil, que opera en Guyana y es un factor fundamental de su despegue económico. En el primer trimestre de 2024, el PIB de ese país creció un 49,7%.

"Este pueblo si algo tiene (es) que cuando lo amenazan, cuando lo golpean, se vuelve más rebelde", respondió Maduro. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, aseguró que los militares no tolerarán "amenazas" de ningún funcionario extranjero. Padrino López, un aliado fundamental de Maduro, dijo que se responderá con "firmeza y determinación" ante "cualquier provocación o acción que atenta contra la integridad territorial y los sagrados intereses del país".

El diferendo

Guyana se independizó del Reino Unido en 1966 y, bajo su nuevo estatus, heredó una disputa con el vecino. Un laudo arbitral de 1899 le adjudicó ese vasto territorio que estaba bajo el dominio de la Corona británica. Caracas reivindica un acuerdo suscrito en Ginebra con Londres, antes de la independencia guyanesa. En la ciudad suiza se anuló el laudo y fijaron las bases para una solución negociada. La llegada al poder de Hugo Chávez, a fines de los noventa del siglo pasado, puso entre paréntesis la querella entre ambos países. El comandante bolivariano aspiraba a ser una referencia latinoamericana y, también, en el Caribe. Para lograrlo, tendió puentes hacia Georgetown. No solo la muerte de Chávez, en abril de 2013, reabrió la puerta de las tensiones. Dos años más tarde, ExxonMobil descubrió importantes yacimientos petroleros y recrudecieron las controversias limítrofes.

"Resulta insólito que califique de ilegítimo nuestro reclamo sobre el territorio Esequibo, considerando que el Acuerdo de Ginebra es el instrumento válido firmado por las partes involucradas en la disputa territorial. Y causa aún mayor preocupación, que la República Cooperativa de Guyana pretenda acudir a la injerencia imperial", insistió Padrino López.

En noviembre de 2023, Venezuela celebró una consulta popular sobre la cuestión del Esequibo en la que votó la mitad del padrón electoral. En virtud de un resultado discutible, dada la baja participación en las urnas, el Palacio de Miraflores se ha sentido autorizado a considerar la región en disputa como propia y prometió a la población de la "Guayana Esequiba" a través de los ministerios de Salud, Educación y Planificación, así como entregar documentos de identidad venezolanos a sus habitantes. Caracas se propone a su vez prohibir la contratación de empresas que operen o colaboren en las concesiones unilaterales dadas por Guyana en un mar que debe ser objeto de una nueva delimitación. El diferendo se acaba de reactivar después de la batería de sanciones de Trump contra Caracas y con la presencia de Rubio en Goergtown. "Buscaremos formas de (apoyarlos) a largo plazo, de manera sostenible (...) Estamos comprometidos como nación, como pueblo, en ser su socio en la prosperidad. No permitiremos que reclamos territoriales ilegítimos sean un obstáculo para el desarrollo de este país", remarcó el secretario de Estado norteamericano.

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