La octava ola del covid sigue contenida en niveles bajos y a la gripe se la espera con el frío

Ya son 275.000 los asturianos que han recibido el segundo refuerzo anticovid, con un ritmo de vacunación solo superado por Galicia

Un test de gripe y covid.

Un test de gripe y covid. / A. M.

Pablo Álvarez

Pablo Álvarez

Oviedo

El panorama del otoño actual de Asturias desde el punto de vista vírico puede resumirse en tres pinceladas:

Primera: la octava ola del covid está contenida, con un nivel de impacto relativamente bajo; en estos momentos, no se espera que aumente.

Segunda: la gripe está subiendo de manera continuada, pero lenta. No se ve tendencia epidémica por el momento, pero la llegada del frío puede acelerar el crecimiento.

Tercera: lo que más está circulando en estas semanas son los virus respiratorios sincitiales, que suelen ser –casi siempre, pero no siempre– los teloneros de la gripe y que están teniendo una repercusión especial entre niños de corta edad en forma, por ejemplo, de bronquiolitis. Estos cuadros están generando un volumen bastante elevado de ingresos hospitalarios.

La vacuna anticovid. Desde que comenzara la administración de la segunda dosis de refuerzo de la vacuna del coronavirus –el pasado 26 de septiembre– en Asturias se han aplicado cerca de 275.000 pinchazos. Los receptores son personas mayores de 60 años, trabajadores sanitarios y de geriátricos y personas con factores de riesgo que les hacen más vulnerables. El ritmo de vacunación en el Principado es el segundo más veloz de toda España, solo superado por Galicia. En algunos tramos de edad, la tasa de vacunados duplica de largo el promedio nacional.

Mucha población protegida. Los expertos consideran que la vacuna continúa protegiendo a buena parte de la población. De hecho, la octava ola estaba subiendo de manera progresiva desde mediados de septiembre y cambió de tendencia el 17 de octubre, cuando habían transcurrido tres semanas de campaña de vacunación. No obstante, no solo está influyendo la vacuna, sino otro factor de muy difícil cuantificación: la enorme cantidad de personas que han pasado la enfermedad en el último año, y que, por este motivo, disfrutan de una protección inmunológica adicional.

Sin cepas nuevas. Un tercer elemento hace que los especialistas vean improbable un repunte del covid: no se ven, por ahora, nuevas variantes que sean relevantes. Se observa una "macedonia" de subvariantes de ómicron, pero ninguna apunta un predominio significativo. Hace ahora un año, se inició la sexta ola, la protagonizada por la variante ómicron, que trajo las cifras de infectados más altas de toda la pandemia, si bien la gravedad de los casos fue más baja que en las cepas anteriores.

Cuadros más usuales. En las consultas de Atención Primaria, los médicos están viendo abundantes procesos virales, tipo gripe A, covid y adenovirus. La mayor parte son procesos leves, salvo algunas complicaciones debidas al covid y la gripe A en ancianos, y la ya citada situación de los niños.

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