Aristébano ya tiene novios: una pareja de naviegos afincada en Barayo se dará el "sí, quiero" en la braña

Sofía Pérez y Ricardo López, con raíces en el núcleo valdesano de Brañaverniza, contraerán matrimonio civil el 27 de julio en la anual cita festiva

Sofía Pérez y Ricardo López en una ruta al pico Gamonal.  | R. T. C.

Sofía Pérez y Ricardo López en una ruta al pico Gamonal. | R. T. C.

Barayo (Navia)

Hacía tiempo que a los naviegos Sofía Pérez y Ricardo López les rondaba la cabeza la posibilidad de casarse en la boda vaqueira de Aristébano. "Tenemos las mismas ideas y siempre decimos que nos hubiera gustado nacer en otra época porque, aunque la vida era más dura, también era más familiar. Él empezó con la broma de que si nos casábamos no podía ser en otro sitio y va a ser ahí", señala Pérez, de 36 años y natural de Villapedre. Las raíces vaqueiras de Ricardo, en concreto en el pueblo valdesano de Brañaverniza del que procedía su bisabuelo, les permiten convertirse en la pareja elegida para la próxima edición del Festival Vaqueiro y la Vaqueirada, que tendrá lugar el domingo 27 de julio.

El consejo rector de la celebración acaba de anunciar el nombre de la pareja y ellos aguardan con nervios el gran día. Aunque se conocen de toda la vida (ella es de Villapedre y él del pueblo vecino de Soirana), no empezaron su relación hasta 2021. Ahora, cuatro años y dos hijos después, dan el paso de convertirse en marido y mujer. La boda será civil, la tercera de este tipo en la historia de la Vaqueirada. Además es la segunda civil consecutiva, ya que el año pasado también fue la opción elegida por María del Carmen Suárez, gijonesa con origen en la braña valdesana de Silvamayor, y Leonel Cardoso, natural de Portugal y afincado en Gijón.

"Estamos nerviosos", confiesa Sofía Pérez desde la casa de Barayo donde residen. Cuenta que tanto ella como su pareja, de 43 años y camionero de profesión, conocen la boda vaqueira y antes de conocerse subieron a caballo a vivir el evento. Sin embargo, nunca lo hicieron juntos, algo que experimentarán el próximo julio y como protagonistas absolutos de este evento declarado fiesta de interés turístico.

"Es una suerte que se siga manteniendo esta tradición", cuenta la novia, que ya tiene en marcha los preparativos del evento. De hecho, su madre y su tía se están ocupando de hacer su traje porque le gustaría conservarlo. "Están las dos cosiendo a lo loco porque también se van a hacer sus trajes", cuenta. Además, a ella le encanta la costura y se está ocupando de bordar el refaxo y la faltriquera del traje. También será propio el atuendo de su futuro marido, aunque en esta ocasión lo han encargado a una modista. "Quiero tenerlos de recuerdo", relata la novia vaqueira, que ya aguarda su gran día.

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