Guerra en Oriente Próximo

Orbán saca a Hungría de la Corte Penal Internacional en plena visita de Netanyahu

Sobre el primer ministro de Israel pesa una orden de arresto por crímenes de guerra y contra la humanidad por la ofensiva militar sobre la Franja de Gaza

El primer ministro israelí, Binyamín Netanyahu, conversa con su homólogo húngaro, Viktor Orbán, este jueves en Budapest.

El primer ministro israelí, Binyamín Netanyahu, conversa con su homólogo húngaro, Viktor Orbán, este jueves en Budapest. / AVI OHAYON / GPO / EFE

Gemma Casadevall

Gemma Casadevall

Berlín

"La Corte (Penal Internacional de La Haya) ya no se ciñe al Derecho, es un tribunal político. Y Hungría defiende a la democracia israelí", aseguró el primer ministro húngaro, Víktor Orbán, tras recibir con honores militares a Binyamín Netanyahu. Desobedeció así, de facto, la orden de detención emitida contra el líder israelí. "La Corte nos castiga a nosotros, en lugar de actuar contra quien atentan contra nuestra democracia", respondió el primer ministro de Israel, para quien La Haya es un instrumento de la "corrupción".

Con la comparencia ante los medios de ambos líderes se plasmó la alianza entre la Hungría del ultranacionalista Orbán y el Israel que sigue ampliando su mortal ofensiva sobre Gaza y desoye las reiteradas denuncias de la ONU por las muertes de la población civil. Estaba claro, porque Orbán se lo había garantizado de antemano, que Netanyahu no debía temer ser detenido, pese a la orden de la CPI por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad en Gaza. Además, unas pocas horas después de la llegada de Netanyahu, el portavoz del Ejecutivo húngaro, Gergely Gulyas, oficializó el anuncio de retirada de su país de este tribunal. Es un movimiento esperado y el procedimiento hasta hacer efectiva la retirada está contemplado en el Estatuto de Roma, el documento con el que se creó la corte.

FILE - Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu, left, and his Hungarian counterpart Viktor Orban chat as they attend a signing ceremony in the Parliament building in Budapest, Hungary, Tuesday, July 18, 2017. (Balazs Mohai/MTI via AP, File). FILE PHOTO HUNGARY OUT

El anuncio coincide con la visita oficial de Benjamin Netanyahyu. / AP

El proceso se prolongará previsiblemente un año. Y la salida del Tratado no exonera a Hungría de las obligaciones contraídas mientras formó parte de la CPI. Este matiz quedó en evidencia con la detención del expresidente filipino Rodrigo Duterte el pasado marzo. Filipinas rompió con la CPI en 2018, pero el exmandatario fue detenido por sus presuntos crímenes mientras estuvo en el poder.

Pero estos matices no parecen importar a Orbán. En cuanto la Corte emitió su orden contra el líder israelí, el año pasado, el primer ministro húngaro dejó claro que su amigo y aliado no debía temer ser arrestado en Hungría. Ya entonces le invitó formalmente a viajar a su país. La pasada semana se formalizó la visita oficial, que se inició la pasada madrugada y se prolongará, salvo contraorden, hasta el domingo.

La CPI está encargada de investigar y juzgar a los máximos responsables de crímenes de guerra, lesa humanidad, genocidio y agresión. Unos 125 países han suscrito su Tratado, entre los que no están potencias como Estados Unidos, Rusia ni China, así como tampoco Israel. Hungría firmó el Tratado de Roma en 1999 y lo ratificó en 2001. Para Bruselas, la orden es vinculante. Pero Orbán defiende lo contrario porque, dice, no es acorde con las leyes húngaras.

Que la cita con Netanyahu se produzca mientras Israel amplía su ofensiva en Gaza y en paralelo a las nuevas denuncias del secretario general de la ONU, António Guterres, no altera la visita. O, al contrario, parece que les anima a exhibir su línea de desobediencia a instancias internacionales. Netanyahu y Orbán comparecieron más aunados que nunca en sus alertas al "antisemitismo importado" que, según el húngaro, crece en Europa por culpa de la inmigración irregular. Para su homólogo israelí, Hungría sí entiende que defender a "Israel es proteger a Europa".

Desafío húngaro y ambigüedades germano-polacas

Hungría es el primer país miembro de la UE que visita Netanyahu desde el que la CPI emitió la orden de detención contra él. Hay que decir, en rigor, que la posición de otros países europeos no es tan clara como pretende Bruselas. Ya el pasado enero, en ocasión del 80 aniversario de la liberación del campo de concentración nazi de Auschwitz, Polonia garantizó a Netanyahu que no sería detenido si asistía a esos actos. Varsovia se ahorró el trago, puesto que finalmente no acudió.

Berlín mantiene asimismo una posición ambigua respectó a cómo se actuaría en caso de una visita del líder israelí. Para la Alemania actual, es difícilmente practicable por razones de responsabilidad histórica hacia Israel. El canciller en funciones alemán, Olaf Scholz, reiteró este jueves que no se puede "imaginar" una detención de Netanyahu en su país, mientras que su probable sucesor, Friedrich Merz, incluso la ha descartado.

Máxima representación institucional para un 'amigo'

Netanyahu llegó a Budapest de madrugada, horas después de lo inicialmente previsto, y sin que se haya detallado por parte húngara su agenda por razones de seguridad. Se sabe que a su mediático encuentro con Orbán, el primer punto de su agenda, seguirá una reunión con el presidente del país, Tamás Sulyok. También informan los medios húngaros del propósito del líder israelí de pasar el Sabbat con la comunidad judía de Budapest, la tercera más numerosa de Europa, según destacó Orbán.

Su desafiante visita encaja con los perfiles de sus máximos protagonistas, Orbán y Netanyahu. El primer ministro húngaro es amigo declarado de su homólogo israelí y también del presidente estadounidense, Donald Trump. Es, a la vez, el más poderoso aliado dentro del bloque comunitario del presidente ruso, Vladímir Putin.

Esta conjunción de afinidades le convierten en azote de la línea mantenida por Bruselas respecto a Moscú, a lo que se suma ahora el frente abierto con el aliado que se creía incondicional, EEUU, que con Trump ha pasado a representar la confrontación. En medios húngaros se ha aventurado con que entre los temas destacados de la visita de Netanyahu está el proyecto de Trump de convertir Gaza en la "Riviera de Oriente Próximo".

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