Guerra comercial

El Gobierno movilizará 14.100 millones para combatir el impacto de los aranceles y levantará un escudo laboral

Para financiar este plan, Sánchez propondrá en la UE la creación de un fondo de ayudas a los sectores afectados con los recursos provenientes de la recaudación de aranceles comunitarios, además de "más flexibilidad" normativa

Sánchez anuncia un “plan de respuesta” que movilizará 14.100 millones de euros contra los aranceles de Trump

Lucía Feijoo Viera

Madrid

El Gobierno movilizará un total de 14.100 millones de euros para mitigar el impacto económico del paquete de aranceles impuestos por EEUU. Así lo ha anunciado Pedro Sánchez ante casi un centenar de representantes del tejido económico durante la presentación del denominado 'Plan de Respuesta y Relanzamiento Comercial' en el Palacio de la Moncloa. Más de la mitad de los recursos puestos sobre la mesa (7.400 millones) se destinarán a nuevas líneas de financiación para "ayudas y proteger las empresas y el empleo" más afectadas. Otros 6.700 millones provendrán de instrumentos ya existentes.

Concretamente, se pondrán en marcha dos líneas de avales y financiación intermediada del ICO, dotadas con 6.000 millones de euros. Asimismo, se impulsará el Fondo de Apoyo a la Inversión Industrial Productiva, dotado de 200 millones de euros, para dar préstamos y participación en capital para modernizar o instalar nuevas plantas productivas. Por otra parte, se ejecutará un nuevo plan MOVES, dotado con 400 millones de euros, con el objetivo de que sirva "de estímulo al sector del automóvil".

Del plan de recuperación por la pandemia se recanalizarán 5.000 millones de euros, enfocados a aquellas industrias y empresas afectadas para que "puedan transformar y reorientar sus capacidades productivas hacia nuevos sectores con alta demanda". Para potenciar el comercio con mercados alternativos a EEUU, se destinarán 2.000 millones de euros en seguros de crédito y coberturas de riesgo a la exportación y 500 millones para la internacionalización de pymes. En Moncloa aducen que este plan podrá impulsarse pese a no aprobar nuevos presupuestos, dado que una buena parte de los fondos son créditos.

Al mismo tiempo se levantará un escudo laboral, con la activación del denominado Mecanismo Red que permite a las empresas reducir la jornada laboral o suspender contratos de trabajo para asegurar el empleo "hasta que su plantilla se recupere". Como los ERTE durante la pandemia, según ha ejemplificado el presidente del Gobierno. "Como hemos hecho siempre que ha sido necesario, estamos listas para desplegar un escudo laboral y proteger los empleos y las empresas", ha asegurado por parte la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, tras el anuncio del plan.

Sánchez ha apelado a la negociación entre la UE y EEUU, pero también asumido que el Gobierno debe anticiparse para proteger la economía española ante esta crisis. "El Gobierno de España no va a esperar a ver qué ocurre. Vamos a responder de forma anticipatoria para estar preparados", ha explicado. Para ello, y sumándose a la mesa de diálogo social creada con los agentes sociales, se impulsará una ronda de contactos con los grupos parlamentarios para tratar este plan de respuesta y se convocará "de manera inmediata" la conferencia sectorial de Comercio para que el ministerio de Economía trabaje "codo con codo" con sus homólogos en las comunidades autónomas, aun reconociendo que el impacto territorial de los aranceles será "asimétrico". "Tenemos que ir todos a una", ha reclamado dirigiéndose tanto a las formaciones políticas como a los agentes sociales.

Para financiar este plan, Sánchez propondrá en la UE la creación de un fondo de ayudas a los sectores afectados con los recursos provenientes de la recaudación de aranceles comunitarios, además de "más flexibilidad" normativa ante las medidas que se puedan tomar a escala nacional. Por otra parte, entre los deberes que debe asumir Bruselas, el jefe del Ejecutivo ha apostado por acelerar la ratificación del acuerdo de libre comercio entre la UE y Mercosur, así como un paquete legislativo para apoyar a la industria ante este nuevo contexto.  

Sánchez ha calificado el paquete de aranceles "sin precedentes", como un "ataque de forma unilateral" por parte de la nueva Administración de EEUU. Una vuelta al "proteccionismo" que pondría en riesgo los beneficios de la cooperación. La prevalencia del intercambio sobre la "autarquía", según lo definió, beneficia a ambas partes y "nos ha permitido triplicar la renta per cápita".

Margen para la negociación

Más allá de su defensa del libre mercado, Sánchez ha querido desmentir los argumentos de Trump porque "no es cierto que la UE aplique aranceles del 39%" al EEUU, pues los cifró, dependiendo de los casos, en el entorno del 3%, con una balanza comercial prácticamente "a la par". "No son recíprocos", contradijo, sino una "excusa para castigar" a otros países. Tras lanzar una llamada a Trump para que "recapacite", advirtió que quien más sufrirá las consecuencias de una guerra arancelaria será "quien la ha provocado".

Desde Moncloa aseguran sobre el impacto de esta acción de Trump sobre la economía española que aun “es pronto para tener una cifra precisa”, pero se lanza un mensaje de cierta tranquilidad porque “España tiene una exposición directa limitada”. Sin embargo, reconocen que “el efecto indirecto por la exposición de nuestros principales socios europeos, es mayor”. Así como que el impacto es también muy asimétrico porque "hay sectores para los que las exportaciones a EE.UU. suponen una parte importante de su cifra de negocios”.

En paralelo al plan de contingencia, en el Gobierno se apuesta por abrir nuevos mercados con otros bloques comerciales. Este es el principal objetivo de la minigira que realizará Pedro Sánchez la próxima semana por Vietnam y China, donde se reunirá con Xi Jinping.

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