La justicia francesa declara culpable a Marine Le Pen, y la condena a cuatro años de prisión, dos de ellos en suspenso, y a la inhabilitación inmediata durante cinco años por el "desvío de fondos públicos", estimado en 4,1 millones de euros, al emplear dinero del Parlamento Europeo para pagar nóminas del partido en Francia. Según declaró la presidenta del tribunal, Bénédicte de Perthuis, nueve eurodiputados y otros doce asistentes del partido firmaron "contratos ficticios" y existía claramente un "sistema" en el seno del partido. "Se demostró que todas estas personas trabajaban en realidad para el partido, que su diputado no les había encomendado ninguna tarea" y que "pasaban de un diputado a otro", explicó. Todos ellos han sido condenados a inhabilitación.