Aniversario

Encarnita Álvarez Queipo, "Pipa", celebra su su cumpleaños rodeada de sus hijos y al pie del cañón de Toldos Barry

Toldos Barry es especialista en toldos y carpas para eventos y almacenaje industrial

Encarnita Álvarez Queipo, "Pipa" , en la actualidad.

Encarnita Álvarez Queipo, "Pipa" , en la actualidad.

Alberto Algueró

Siero

Existen personas a las que ningún homenaje haría verdadera justicia. Muy probablemente, una de esas personas sea Encarnita Álvarez. Hoy, la vida de "Pipa", marcada por el esfuerzo y la dedicación a los demás, suma un nuevo y hermoso capítulo. Encarnita festeja su cumpleaños acompañada de sus hijos, Iván y Carla, y de una historia personal digna de mención.

Arriba, Encarnita, hace «algunos» años. Debajo, acompañada de Barry, en El Rocío.

Arriba, Encarnita, hace "algunos" años. / LNE

Encarnita es la pequeña de 9 hermanos. Nacida en el pequeño y bonito pueblo asturiano de Villalar (Cangas del Narcea), se estableció en Algara (Villaviciosa) tras 8 años en La Guaira (Venezuela), donde vivió con su hermano Benjamín y familia. En Algara pasaría los mejores años de su vida con sus padres, Manuel y Luzdivina, y conocería a José Luis Barril, "Barry", con quien se casó, cómo no, bajo una carpa. Ambos fundaron, en 1971, su propio proyecto empresarial. Fue en la esquina de un pequeño local en Villaviciosa y con una máquina de coser con la que reparaban lonas. Ya en El Berrón, dosis desmesuradas de sacrificio cristalizaron en lo que se convertiría en Toldos Barry, el sustento económico de la familia. "Barry" pensaba, emprendía y vendía, y ella ejecutaba con destreza y cobraba. Trabajadora incansable y sensata, su jornada de trabajo no entendió nunca de horarios, de visitas o encargos inesperados. 14 horas al día o las que fueran. Siempre dispuesta, siempre operativa.

La muerte de su esposo, hace 13 años, marcó un antes y un después en su vida. "Pipa", como la llama su querido nieto Luis, la mayor de sus pasiones, había ejercido como enfermera personal de su marido y llegó incluso a manejar una máquina de diálisis para su cuidado sin formación previa. Se entregó en cuerpo y alma. Nunca se notó. Nunca dejó nada ni a nadie de lado.

Arriba, Encarnita, hace "algunos" años. Debajo, acompañada de Barry, en El Rocío

Encarnita, acompañada de Barry, en El Rocío / LNE

Actualmente, Encarnita madruga para acudir la primera a las instalaciones de Toldos Barry. Más de medio siglo después de aquella primera máquina de coser, la empresa continúa siendo una de las joyas que Encarnita forjó junto a su marido. Si se necesita, tiende una mano, cose, manda, dirige y lo que haga falta. Sus hijos llevan las riendas del negocio, pero "Pipa" continúa ejerciendo como pilar indiscutible. También de su gran familia, los "Álvarez". Encarnita los agrupa, une y protege.

A pesar de no haber sido deportista de élite, que ha sido uno de sus sueños, o de no haber aprendido a tocar el acordeón, la vida de "Pipa", sobresaliente chef, rociera por elección y devota de su "Blanca Paloma" y de la Virgen del Acebo, es un testimonio que trasciende lo material. Su legado, el de una mujer que siempre lo dio todo por los suyos, permanecerá para siempre en el corazón de quienes tienen el privilegio de conocerla. Por muchos años más.

Carpas de Toldos Barry en la Feria de La Ascensión, en Oviedo, y actuales instalaciones de la empresa, en El Berrón

Actuales instalaciones de la empresa, en El Berrón. / LNE

54 años de esfuerzo y liderazgo

La trayectoria vital de Encarnita no se entendería sin Todos Barry. La empresa, activa desde los años 70, es la viva representación de una frase que a menudo se repite en el sector empresarial, y es que ofrece un servicio «adaptado a cada necesidad». La razón es que Toldos Barry abarca todo lo que cualquiera podría imaginar con relación a toldos, carpas, stands para ferias y exposiciones, sanitarios, escenarios y graderíos e, incluso, materiales para instalaciones deportivas. También son especialistas en terrazas, eventos y almacenaje industrial. Desde el diseño hasta la instalación, la firma asturiana se encarga de que ninguna de las demandas de sus clientes quede sin satisfacer. Por otro lado, cuenta con unas instalaciones de 9.000 metros cuadrados de naves, 15.000 metros cuadrados de suelo y con más de 20.000 metros cuadrados de carpas para alquiler.

Carpas de Toldos Barry en la Feria de La Ascensión, en Oviedo, y actuales instalaciones de la empresa, en El Berrón

Carpas de Toldos Barry en la Feria de La Ascensión, en Oviedo. / LNE

El buen hacer de la empresa se ha visto refrendado por distintos reconocimientos. Ostenta el Premio Laboral 2000 de Empresa Ejemplar en Constancia, Crecimiento y Creación de Empleo, otorgado por la asociación del mismo nombre. Por otro lado, cuenta con la clasificación más alta que emite el Ministerio de Economía y Hacienda, la L 05 D. Además, Toldos Barry es miembro de la Asociación Nacional de Carpas (ASPEC) -cuyo vicepresidente es Iván Barril- desde hace quince años.

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