Opinión | Crónicas Gijonesas

Ceares, Jove y Tremañes en 1800 (y la historia de la Casa Blanca)

A comienzos del siglo XIX, los hoy populosos barrios de Gijón eran zonas rurales con apenas unos centenares de residentes

Casa Blanca

Casa Blanca

El 23 de agosto del año 1800 Francisco Martínez Marina escribió a Gaspar Melchor de Jovellanos desde Madrid. Le cuenta que la Real Academia de la Historia iba a empezar la labor de confeccionar y publicar un "Diccionario Geográfico Histórico de España" y que él estaba en el tema junto con otros tres académicos. El ovetense Francisco Martínez Marina, historiador, jurista y sacerdote, era diez años más joven que Jovellanos y recibe la contestación del gijonés el 3 de septiembre de 1800. Muy cariñosa la carta de Jovellanos, alertándole de la dificultad –la tarea era ciertamente enorme– pero poniéndose a su disposición, "algo podré ayudar en la parte relativa a ilustración". Nunca sobra repasar –al azar, ¿por qué no?– la correspondencia y diarios de Jovellanos.

Pues bien, entre ese 1800 y el año 1818 se editaron varios tomos de esa obra y Francisco Martínez Marina realizó la parte correspondiente a Asturias. Hace relativamente poco, en el año 2019, Florencio Friera Suárez coordinó una reedición con el título de "Papeles para el Diccionario Geográfico-Histórico de Asturias" con una introducción de José Luis Pérez de Castro. La obra recorre toda Asturias por concejos, y en cuanto a Gijón nos detenemos en lo que cuenta al respecto de tres lugares hoy ya en la zona urbana gijonesa: Ceares, Jove y Tremañes. De Ceares dice Martínez Marina que está situado "en una loma rodeada por todas partes de hermosas praderías y la atraviesa por sur el pequeño río llamado Rioviejo, su población es de 57 vecinos y 199 personas". Vecino significaba hombre mayor de edad, cabeza de familia. Ocho barrios componían entonces Ceares: Bernilde, 3 vecinos; Viesques, 9; Gilledo, 4; Contrueces, 12; Llano, 5; El Fumero, 3; El Real, 2, y 19 vecinos propiamente en Ceares. Hablamos de inicios del siglo XIX.

Por su parte, Jove tenía 70 vecinos y 320 personas lo habitaban. Con seis barrios: Calzada, Matajove, Rubín, Jove, Jove de Suso [de Arriba] y Las Cabañas. El más poblado era Jove (28 vecinos), seguido de Calzada, con 16. Leemos: "Jove es escaso en árboles pero feraz en los demás frutos comunes en el concejo; en la cima del promontorio o cabo de Torres hay una campiña famosa por sus sazonadas hierbas. Se conserva cerrada desde enero hasta el 1.º de mayo, en que el vecindario entra a aprovecharla introduciendo sus ganados para pastar en ella; luego se vuelve a cerrar hasta el día de San Juan, desde el cual queda abierta para actividad común de todos". Cita en Jove "tres fuentes abundantes de las cuales una desagua en el mar y las otras dos con aguas que mueven un molino harinero en el río Aboño". Menciona el monte Coroña que podemos ver en la actualidad mucho menor que el original, y lo llama El Vilorto de Coroña "en cuya cima se conservan vestigios de una antigua batería". Sí que cita una batería defensiva que había en Arnao o sea en El Muselín.

Respecto a Tremañes tengamos en cuenta que la parroquia era mucho mayor en extensión de lo que hoy llamamos Tremañes. Hace limitar a Tremañes al norte con el mar, al sur con Roces y Porceyo, al este por Ceares y al oeste con Fresno. "Hay en Tremañes un término que llaman Pumarín, con dos vecinos, es un arrabal de Gijón a un tiro de cañón de esa villa. Y sin duda Natahoyo es el antiguo Ataulio del siglo XI". Se extiende Francisco Martínez Marina en el tema de la historia de El Natahoyo y el marquesado de San Esteban. Apunta además que Tremañes tenía su propia cárcel y juez, "puesto por el señor y a quien pagan los vecinos anualmente una gallina y 16 maravedís".

Se detiene Martínez Marina en dos fuentes de Tremañes, de las cuales "una por su buena calidad del agua pensó el Ayuntamiento de Gijón en conducirla a esa villa. Desaguan las fuentes en un río llamado Cuti". Se trata de una obra, un acueducto para la traída de aguas, que iniciara el hermano de Jovellanos Francisco de Paula, que era el alférez mayor del concejo. En los "Diarios" de Melchor Gaspar de Jovellanos podemos leer las dificultades para construir el arca y el acueducto. Por ejemplo, el lunes 28 de abril de 1774 por la tarde va Jovellanos a Tremañes, "acabada la arca matriz aunque no cubierta. Conferencia sobre el modo de conducir el agua". Y al poco, el sábado 17 de mayo de 1794, escribe: "Por la tarde a ver la obra de Tremañes, casi concluida el arca matriz. Tiene ciento veinticinco pies cúbicos de cueva y se llena en treinta minutos […] me acompañaron mi hermano y el racionario D. Ramón".

Otra anotación que vemos de Jovellanos sobre esa conducción de aguas. El lunes 16 de junio de ese 1794, "tiempo pardo y caliente", vuelve a Tremañes: "Acabado el puente, es un arco rebajadísimo, mal cortadas las piedras. Una piedra desvía el curso, aconsejo al maestro que la corte. Indico la idea de un trozo de camino que salga de la fuente, a la espalda de la iglesia, a buscar el de la villa y evitar el mal paso que hay por delante".

El miércoles 23 de julio, ya terminada la obra, anota el ilustrado la inscripción –de su autoría― que ya figuraba en la fuente: "Año VII del reinado de Carlos IV. El comvn de Gixón hizo esta obra dirigiéndola D. Franc. De Jovellanos, alférez mayor, y D. Mig. de Cifventes Prada, regidor. Arqvit. D. Emet.º Díaz. Año MDCCLXXXIV".

El edificio del arquitecto Manuel del Busto es del año 1934. Lo vemos en la plaza del Instituto número 3. Cuando se terminó todavía tenía delante, a muy pocos metros, el mercado de Jovellanos, que se derribó a final del año 1936 para que su lugar, con el paso del tiempo, lo ocupara la plaza del Generalísimo, que popularmente siempre fue El Parchís. Eso por la forma de sus jardines. En ese edificio tuvo su sede el Consejo Soberano de Asturias durante la Guerra Civil y la imagen es de esa época. El despacho del presidente Belarmino Tomás (PSOE) estaba en el primer piso, en la cuarta planta la Consejería de Marina, a cargo de Valentín Calleja (UGT), y en la sexta, la de Sanidad, que era responsabilidad de Ramón Posada, de las Juventudes Libertarias. En el bajo, la Consejería de Industria responsabilidad de Segundo Blanco de la CNT.

Casa blanca de Gijón

Casa blanca de Gijón / LNE

Retrato de Gijón: Casa Blanca

El edificio del arquitecto Manuel del Busto es del año 1934. Lo vemos en la plaza del Instituto número 3. Cuando se terminó todavía tenía delante, a muy pocos metros, el mercado de Jovellanos, que se derribó a final del año 1936 para que su lugar, con el paso del tiempo, lo ocupara la plaza del Generalísimo, que popularmente siempre fue El Parchís. Eso por la forma de sus jardines. En ese edificio tuvo su sede el Consejo Soberano de Asturias durante la Guerra Civil y la imagen es de esa época. El despacho del presidente Belarmino Tomás (PSOE) estaba en el primer piso, en la cuarta planta la Consejería de Marina, a cargo de Valentín Calleja (UGT), y en la sexta, la de Sanidad, que era responsabilidad de Ramón Posada, de las Juventudes Libertarias. En el bajo, la Consejería de Industria responsabilidad de Segundo Blanco de la CNT. 

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