Ejecución presupuestaria

El déficit público bajó hasta el 2,8% en 2024 gracias al fuerte crecimiento de la recaudación de impuestos

La mayoría de las comunidades autónomas cerraron el año con superávit, salvo las de Catalunya, Madrid, Murcia, La Rioja, Valencia y País Vasco, que anotaron números rojos en sus cuentas

La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. / Jesús Hellín - Europa Press

Rosa María Sánchez

Rosa María Sánchez

MADRID

El déficit público del conjunto de las administraciones públicas españolas bajó en 2024 hasta el 2,8% del Producto Interior Bruto (sin tomar en cuenta los gastos extraordinarios vinculados a la dana) y se situó por debajo del límite del 3% que fijan las reglas europeas, por primera vez desde 2018. La corrección del déficit en el último año (desde el 3,52% de 2023) se explica, sobre todo, por un importante aumento de la recaudación fiscal, que permitió un crecimiento del 7,1% del conjunto de los ingresos. Eso sirvió para compensar, en parte, el elevado aumento, del 6,2%, que protagonizaron los gastos de Estado, Seguridad Social, autonomías y ayuntamientos durante el año pasado.

Según los datos de ejecución presupuestaria presentados este jueves por la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, la diferencia entre los ingresos y los gastos del conjunto de las administraciones públicas se situó el año pasado en 44.597 millones de euros (equivalentes al 2,8% del PIB). Eso supone una reducción de algo más de 8.000 millones respecto al saldo negativo del año anterior.

En 2023 el conjunto del déficit público había ascendido a 52.669 millones de euros, equivalentes al 3,52% del PIB. Eso quiere decir que en 2024, la tasa del déficit público se recortó en siete décimas respecto al ejercicio anterior, hasta el 2,8%.

Los efectos de la dana

Si se tiene en cuenta el impacto en las cuentas públicas de las medidas adoptadas para hacer frente a las consecuencias de la dana que asoló principalmente a la Comunitat Valenciana, el déficit público de 2024 se situó en el 3,15%. En total, las medidas vinculadas a la dana tuvieron en 2024 un impacto de 5.590 millones de euros (5.186 millones corresponden al Estado; 287 millones, a las comunidades autónomas; 60 millones a las corporaciones locales y 57 millones a la Seguridad Social). El resto de recursos movilizados impactarán en las cuentas de 2025, según se vayan implementando las medidas.

Lo cierto es que las reglas fiscales europeas permiten excluir el impacto negativo de las catástrofes naturales en las cuentas públicas. De ahí que el dato relevante a efectos de las reglas fiscales sea el de un déficit del 2,8% en 2024.

Este dato de un déficit del 2,8% del PIB, mejora en dos décimas el objetivo que se había fijado el Gobierno para 2024 (del 3%) e implica que, desde el máximo de la pandemia en 2020 (9,9% del PIB), el desajuste entre ingresos y gastos ha bajado en 7 puntos porcentuales y se ha reducido en casi 70.000 millones de euros, según ha destacado la vicepresidenta. “La evolución de los datos refleja el saneamiento de las cuentas públicas, en un contexto internacional incierto, plagado de sobresaltos”, ha enfatizado Montero. Desde su punto de vista, la sostenida reducción del déficit convierte a España en un país “fiable, con una envidiable estabilidad económica que inspira confianza en los mercados y los inversores”. 

Los ingresos y los gastos

En 2024, el crecimiento económico y del empleo impulsó una mayor recaudación del 7,7% de impuestos y cotizaciones en el conjunto de las administraciones públicas. En particular, los ingresos tributarios del Estado lograron subir el 8,4%, a pesar de que el año pasado se aplicaron rebajas fiscales por 4.700 millones para los contribuyentes, según los datos del Ministerio. Destaca el aumento del 11,5% anotado por la recaudación del impuesto de sociedades durante 2024.

Por el lado de los gastos, en 2024 aumentó, sobre el todo, el pago de intereses de la deuda pública (el 9,2% más), al tiempo que cayó en un 4,5% el gasto en inversión pública (formación bruta de capital fijo).

La vicepresidenta resaltó el logro de haber podido reducir el déficit en un ejercicio como 2024, en el que el Estado tuvo que asumir entre sus gastos 11.000 millones de euros por sentencias judiciales en contra "por la mala praxis legislativa del Gobierno de Mariano Rajoy, a través de distintos reales decretos" invalidados ahora por los tribunales. En esta factura se incluye, por ejemplo, la mayor parte de los 5.936 millones por ingresos indebidos a los mutualistas.

La mayoría de las autonomías, en superávit

Atendiendo a la distribución del déficit público del 2,8% entre los diferentes niveles de la administración, los datos publicados este jueves muestran un empeoramiento de la administración central (hasta el 2,58% del PIB, de déficit) y una relativa mejora en las autonomías (un déficit del 0,1% del PIB), de las corporaciones locales (superávit del 0,42%) y de la Seguridad Social (que se saldó con un déficit del 0,53% del PIB).

La práctica totalidad de las comunidades mejoraron su saldo fiscal en 2024, gracias a los ingresos récord procedentes del sistema de financiación autonómica (20.000 millones más que el año anterior). Solo Baleares redujo ligeramente su superávit, al tiempo que el País Vasco elevó su déficit hasta 0,63% del PIB. Del conjunto de las 17 autonomías, la mayor parte de ellas cerraron el ejercicio 2024 con superávit en sus cuentas. Solo las comunidades de Catalunya, Madrid, Murcia, La Rioja, Comunitat Valenciana y País Vasco cerraron en números rojos sus cuentas en 2024.

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