El emisario de los Reyes Magos llegó a Grado este viernes para recoger las cartas de los niños y niñas del concejo y charlar con cada uno de ellos durante unos minutos para preguntarles qué pedían a sus Majestades de Oriente y si habían sido buenos durante el último año. Algunos con más desparpajo y otros dudando sobre cuánto debían acercarse al enviado real, en la capilla de Los Dolores todos fueron pasando a saludarle y a meter la carta con sus peticiones en el buzón instalado junto a él. Se llevaron unos caramelos y el recuerdo de haber intercambiado unas palabras con el príncipe que hará llegar sus deseos para que la noche del 5 al 6 de enero se hagan realidad.