Un médico henchido de ilusión y a punto de cumplir 31 años llegó a la Residencia Sanitaria Nuestra Señora de Covadonga, de Oviedo, el 20 de febrero de 1975. Tenía como encargo poner en marcha un área de otorrinolaringología (ORL), la primera de una región en la que, hasta entonces, los pocos otorrinos que había actuaban por libre. Adquirió un instrumental básico, contrató a otros dos especialistas y el 1 de abril empezaron a trabajar.

En pocos días se cumplirá medio siglo del arranque del servicio de Otorrino del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). En este periodo, ha formado a 88 especialistas; ha generado 87 tesis doctorales (13 de ellas con mención internacional); ha registrado 10 patentes; ha recibido 85 premios científicos (7 de ellos fuera de España) por artículos, comunicaciones y tesis de miembros del servicio; lidera el ranking nacional de investigación de la disciplina; y tiene en sus filas tres catedráticos de Universidad y un profesor titular.