Mónica persigue que las mujeres sean un libro abierto

"¿Cómo los hombres van a entender a las mujeres si no leen lo que nosotras contamos?"

ASTURIANOS EN GIJÓN: Mónica Iglesias

Julián Rus

Eduardo Lagar

Eduardo Lagar

Mónica Iglesias, propietaria de la única librería de Asturias dedicada en exclusiva a libros escritos por mujeres. Nació en Mieres en 1961, pero en 2018 eligió Gijón, donde reside, para abrir La Habitación Propia, una librería-café única en la región especializada en literatura femenina.

"En 2018, elegí Gijón para abrir mi librería (la única de Asturias dedicada exclusivamente a obras escritas por mujeres) porque la trayectoria de la ciudad en el aspecto cultural y político creo que era la más favorable de Asturias. Es la más cosmopolita, la más progresista, la que tiene un ambiente cultural más interesante. Es una ciudad, además, con un gran tejido asociativo. Y donde el feminismo está muy vivo".

"No sé por qué eso precisamente en Gijón es más acusado. A veces, cuando se trata de movimientos que inicialmente no son masivos, es un poco por accidente. Tuvo mucho que ver el nacimiento de la Tertulia Feminista "Les Comadres" y de AFA ( Asociación Feminista Asturiana), que en los años setenta empiezan luchas básicas que ahora tenemos asumidas pero que en aquel momento molestaban muchísimo, como reivindicar la presencia de la mujer en el espacio público. Cuando un movimiento es incipiente, que haya ese núcleo inicial determina el desarrollo posterior".

"Creo que también ayudó que Gijón sea una ciudad industrial y obrera, donde se han dado luchas muy emblemáticas, como la de Ike. Eso ayuda a que las mujeres tengan confianza en sus propias fuerzas y en su propia historia. Lo de Ike fue una lucha muy dura y muy inspiradora. Junto con la de Duro Felguera, fueron quizás las dos luchas que más aportaron a la historia del movimiento obrero reciente en Asturias. Además, ellas tenían el doble hándicap. Estaban mal miradas también por ser mujeres en una lucha tan radicalizada. No se veía como algo positivo. Eran señoras, por así decir, no era el perfil del obrero asturiano que hacía barricadas, pero empleaban métodos iguales o más contundentes que ellos".

–Supongo que le dirían, cuando montó la librería, que por qué se limitaba a las mujeres.

–En lugar de verlo como una especialización, hay quien lo ve como una limitación. No le preguntas a una frutería por qué no vende carne. Yo explicaba siempre que se trata de dar un espacio a las autoras porque, aunque hay cuatro muy mediáticas, la voz masculina sigue siendo también hegemónica en la literatura. Solamente tienes que coger un catálogo de cualquier editorial, hay una proporción de 80-20 o de 70-30. Se editan menos, se publican menos y se promocionan menos.

"La calidad e innovación de la literatura femenina está por descubrir. Sigue habiendo ese prejuicio de que son de segunda, como que la mujer escribe novela romántica de amor. Por supuesto que hay una escuela de novela de amor romántica bastante mala y que no siempre la escriben mujeres, aunque el seudónimo sea de una mujer. Pero, curiosamente, las grandes novelas de amor, del amor romántico idealizado, las suelen escribir hombres. Si tú piensas en ‘Ana Karenina’, en ‘Madame Bovary’ o en ‘La Regenta’, los prototipos clásicos, lo escriben hombres".

"Son los hombres los que crean los arquetipos. Por ejemplo, ‘Lolita’. No entro a valorar su calidad, pero es una ficción de un autor masculino, cuando hay muchísimos testimonios de mujeres explicando esas relaciones dañinas con adultos desde la realidad. La verdadera Lolita, por así decir, es una relación de dependencia y de abuso. Sin embargo, el mito que prevalece por encima de la realidad que cuenta la mujer es una ficción masculina. En ‘Lolita’ hay una dulcificación de un abuso de menores, básicamente".

"Muchas veces lo decimos: ¿cómo los hombres van a entender la realidad que vivimos las mujeres si no leen nada de lo que la mujer cuenta? Mucho del mito este de que no nos entienden, de que las mujeres somos raras, parte de que no te estás molestado en entender cuál es la realidad que se vive, porque no lees esa genealogía femenina de escritoras".

"Desde el 2015 el movimiento feminista ha adoptado una base de masas muy interesante. Y ves ahí la fuerza que tiene y cómo ha servido para alejar de la sociedad muchas actitudes que ahora son impensables. Pero yo creo que también por ese motivo, por esos avances tan grandes, hay una reacción también antifeminista. Lógicamente, cuando hay un avance muy grande, pues hay unos privilegios que peligran y hay una reacción a perderlos, y estamos viviendo esa otra cara. Veo también mucha misoginia en la sociedad actual, aunque aparentemente todo sea ya feminismo.

–¿Tiene hijas? ¿Cree que viven en un mundo más igualitario que el que usted tuvo de joven?

–Tengo una hija de 14 y sí que veo en los chicos varones mucha agresividad hacia ellas a la hora de tratar, incluso cuando no se están peleando ni nada. Son relaciones, yo creo, que están además muy pornificadas, sexualizadas. Además, de la manera más artificial. Se remarcan mucho los roles masculino y femenino incluso a nivel estético. Nunca he visto tanta homogeneidad como actualmente.

"Entonces considero que hay un retroceso. Como cualquier otro movimiento, eso está ligado también al proceso político que vivas, y ahora no estamos viviendo un proceso político precisamente progresista, sino que hay una regresión en todos los niveles. Y eso también con el tema del feminismo. Si pienso la relación que yo tenía con mi grupo de amigos y de amigas cuando tenía la edad que hoy tiene mi hija, no creo que ahora sea una relación más igualitaria, fíjate. Creo que hay más sexismo porque les cuesta mucho encontrar una identidad, y hay un machaque continuo sobre lo que tiene que ser un hombre o lo que tiene que ser una mujer, todos los estereotipos están encima de la mesa continuamente. El tema de la imagen está a unos niveles que nosotros ni podíamos imaginar. Es demasiada presión. Cada vez, son modelos más irreales los que te ponen encima de la mesa. Pero también yo imagino alguna reacción de avance. La historia nunca se detiene y nunca se parte de cero, y yo creo que encontraremos la manera de avanzar otra vez". 

Tracking Pixel Contents