La tramitación administrativa para la transformación del suelo de las antiguas baterías de coque en un ecoparque del siglo XXI ya está a solo un paso de ser realidad. La Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio del Principado (CUOTA) ya ha dado luz verde a la modificación parcial de Plan General de Ordenación Urbana, lo que se traduce en que la totalidad de la documentación volverá al Ayuntamiento para la aprobación definitiva por el Pleno municipal. El equipo de gobierno quiere que sea en el mismo mes de enero, con lo que el consistorio acabaría así su participación en este complejo entramado burocrático de urbanismo. La aprobación definitiva de la modificación del PGOU supondrá que a partir de ese momento la propietaria de los terrenos, la empresa pública estatal Sepides, ya podrá inscribir las parcelas a su nombre para iniciar la comercialización. Y además será la responsable única del avance y conclusión del futuro ecoparque empresarial avilesino. El coste total de la ejecución del proyecto se situará en el entorno de los 50 millones de euros (más que el Centro Niemeyer), al superarse el presupuesto inicial calculado para la descontaminación y la urbanización del suelo. Precisamente para liberar el terreno de residuos contaminantes, la Consejería de Transición Ecológica, Industria y Desarrollo Económico que pilota Nieves Roqueñí ha presupuestado unos 9,5 millones de euros procedentes de fondos europeos. Unas ayudas públicas que obligan, precisamente, a que esas labores de descontaminación estén finalizadas como muy tarde en 2026. El presidente de Sepides, el asturiano Francisco Blanco, aseguró que se ejecutarán de manera "coordinada y en paralelo", en la medida de lo posible, la descontaminación, urbanización y comercialización de las parcelas en 2025. El procedimiento administrativo para modificar la calificación del terreno y poder realizar la reordenación del suelo que ocupaban las antiguas baterías ha sido largo e incluso tedioso, debido a la cantidad de organismos públicos que han intervenido. El Pleno del Ayuntamiento de Avilés dio la aprobación inicial en diciembre de 2022, pero no fue hasta agosto de 2023 cuando se aprobó de manera provisional la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que tuvo que obtener posteriormente los correspondientes informes sectoriales de la Comisaría de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, la Dirección General de Aviación Civil y la Subdirección General de Dominio Público Marítimo Terrestre de la Dirección General de la Costa y el Mar. El resultado fue la necesidad de realizar algunas correcciones menores que se incorporaron al proyecto, para conseguir el visto bueno de Medio Ambiente y de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, previos a que diera el visto bueno la CUOTA, que se acaba de producir. Los plazos iniciales que se habían anunciado para la transformación del suelo de Baterías están muy lejos de cumplirse, aunque los últimos ya se han aproximado algo más. El pasado mes de agosto, la previsión era que en noviembre todos estos trámites pudieran estar resueltos para que Sepides pudiera despedir el año con las parcelas del futuro parque ya a su nombre, o al menos con los trámites iniciados para ello. Finalmente podrá ser en el primer trimestre de 2025. La superficie afectada asciende a 342.307 metros cuadrados. En la nueva ordenación se disponen cuatro parcelas dedicadas a la mediana industria, una dedicada a la gran industria, para mantener la actividad de una empresa ya instalada, y dos espacios para pymes. El resto del terreno se dedicará a equipamientos, zonas verdes, viales, aparcamientos e infraestructuras.